Acercándonos a la mediación

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La semana pasada definíamos la mediación como un espacio voluntario de diálogo, y hoy quiero describirlo más en profundidad. Más adelante hablaremos de las diferentes vías por las que se puede acudir a mediación, pero quiero insistir en que sólo hay una manera, y esta es de forma voluntaria.

Los mediadores cuidamos mucho este espacio, procuramos que sea una sala o un despacho agradable y siempre trabajamos en torno a una mesa redonda, para que nadie se sienta desplazado, ni sea más que nadie o parezca que existe una figura de autoridad. En estas salas siempre disponemos de rotafolios o algo donde escribir, enumerando en un primer momento los temas que preocupan y se quieren abordar y más tarde ir desgranándolos. Muchas veces acabamos pintando entre todos…o cambiamos de sitio, para cambiar de perspectiva. Queremos que sea un lugar dinámico y cercano donde se genere un clima de confianza y de empatía. Este clima no se puede crear de otra forma si no es recogiendo la emoción. Las personas llegan a mediación en muchas ocasiones con mucho dolor, es esencial que se sientan cómodas, comprendidas y reconocidas. Están inmersas en situaciones muy complicadas, quizá hay niños implicados, personas ancianas o personas dependientes y el conflicto les ha comido, engullido como si fuera un ser vivo, un ente que ha invadido todo. Si no se sienten comprendidas, si ese dolor no se reconoce no lograremos nada. Nosotros le llamamos recoger la emoción y devolvérsela a ambos, a cada parte lo que le corresponda, porque ambos lo pasan mal, no todo el mundo lo expresa de la misma forma. Devolver la emoción significa, tras escuchar de una manera activa, decirle que le has entendido, que comprendes su situación y que es lícito y normal que se sienta así.

En la primera sesión, llamada de premediación, se explican las reglas del juego y los principios que rigen el proceso, haciendo especial hincapié en las expectativas. Y estas hay que trabajarlas y dejarlas claras desde el principio. A veces sucede que en una primera sesión individual escuchamos “vengo para que convenzáis al otro de…” o personas que han sufrido mucho y han intentado todo llegan con expectativas irreales, por tanto, hay que dejar claro que la mediación no es la panacea, no es el milagro que necesitan. A veces sirve y a veces no, muchas veces se llega a un acuerdo y otras muchas no. Algunas personas tienen esa actitud y otras no. Pero es curioso que las más reacias sean las que más lo necesitan.

Las reglas del juego son respetar al otro, no insultar, no levantar la voz, no interrumpir. Parecen muy sencillas pero son a menudo difíciles de cumplir cuando se ha aprendido a comunicarse de una manera poco eficaz y a relacionarse con poco respeto. Pero en este espacio nuevo, se encuentra un alivio, un consuelo cuando se habla de la discrepancia de siempre con un tercero que está pendiente de que se cumplan estas reglas. Imaginaos a alguien a quien nunca le han dejado acabar las frases, que por fin pueda expresarse con tiempo y tranquilidad. Y este tercero da valor a lo que dice, tiene en cuenta su opinión y sus necesidades. Pero siempre cuidando la igualdad de ambos, siempre equilibrando. Y siempre agradeciendo esa generosidad, pidiendo permiso porque el proceso es suyo. Se trata de que recuperen el protagonismo que el conflicto les ha robado. Porque ellos pueden, son capaces, tienen las herramientas y hay que ayudarles a que las recuperen.

En esta primera sesión, también solemos aclarar la diferencia entre mediación, terapia y otras formas de resolución de conflictos (negociación, arbitraje, etc.) Pero esto, junto con los principios que la rigen, será más adelante. Este nuevo año me he propuesto metas pequeñitas.

La mejor noticia de la semana:

Cuando el huracán llamado Ebola parece que ya pasó por España, la mejor noticia es que muchos profesionales siguen trabajando en el foco del problema, la siempre olvidada África. La semana pasada pude asistir como público a la Comedia Contra El Drama, un espectáculo de humor y música organizado por Médicos Sin Fronteras. Participan muchos cómicos conocidos y podéis verlo en Canal + y en Yomvi.

Hoy os propongo este video:

Como decía uno de nuestros futuros mediadores en su comentario; “Nada que no arregle la palabra”.

https://www.youtube.com/watch?v=AzQAIFZGTP8 Cambia las palabras, cambia tu mundo.

Mis felicitaciones a mis compañeros por la inocentada de Rita y Golosete. Por un momento yo también me relamí pensando…aquí claramente hay una mediación!!!

¡¡¡Feliz 2015 a todos!!!

Comentarios

  1. Anónimo

    Gracias por el post Silvia, creo que es un campo desconicido todavía pero que ayuda a resolver muchos conflictos de pareja , yo solo conozco casos de separaciones, y han sido muy efectivos. Sin olvidar que redice en algunas ocasiones los gastos en abogados etc…

  2. Antonio MA

    Parece mentira que la mediación todavía sea una desconocida para la mayoría de nosotros, según pienso en ella más aplicaciones para la vida real se me ocurren. Me ha encantado esta entrega!

  3. Anónimo

    ¿Es también efectiva para las relaciones entre padres e hijos?