Crónica de nuestras fiestas: jueves 24

Sexto día de las Fiestas Patronales de Villaviciosa de Odón. Por la mañana tuvo lugar el tradicional concurso gastronómico organizado por la Asociación de Mayores, que a continuación entregó dichos premios y los de los multitorneos realizados.

Por la tarde la acción se trasladó cerca del Centro de Mayores. El encierro, aunque este en clave infantil, finalizó en la plaza de Toros situado en El Vaíllo. Esta iniciativa volvió a congregar a multitud de niños villaodonenses, que pudieron vivir de cerca lo que es un encierro, con toros por supuesto mucho menos fieros y peligrosos que los reales.

La noche fue terreno del rock y en ella actuaron tres clásicos de la escena española: Topo, Celtas Cortos y Sherpa (en este orden). Los vallisoletanos, que actuaron en medio, eran la gran atracción y los que desplegaron un directo más largo, que casi llegó a las dos horas. Como suele suceder con este tipo de grupos de una trayectoria tan amplia (29 años de carrera, como recordó el propio Jesús Cifuentes, su cantante), alternaron en su repertorio sus temas más recientes con los clásicos que forman parte del imaginario colectivo, se sea o no seguidor de la banda.

Así, canciones como «El marinero borracho», «Haz turismo» o «Retales de una vida» fueron coreadas por un público que estuvo relativamente frío -como sucede en cualquier fiestas de pueblo, parte de la gente acude porque es el concierto que hay, les guste o conozcan más o menos al grupo, y otros porque se lo toman como anticipo de lo que vendría después, el comienzo de la noche en las carpas-.

Con unas masas fieles en las primeras filas y mensajes políticos más o menos claros entre canción y canción -chocaba escuchar decir ciertas cosas a Celtas Cortos, cuya ideología es claramente de izquierdas, en un pueblo como Villaviciosa- transcurrió el concierto hasta los bises finales. Y aquí es donde los vallisoletanos lanzaron su órdago, sabiendo que no perderían.

«No nos podrán parar», una movida canción autobiográfica; «20 de abril», el himno que se sabe cualquier persona que haya salido alguna vez de fiesta; «La senda del tiempo», un dardo a la nostalgia; y la no menos mítica «Cuéntame un cuento» fueron los temas elegidos para cerrar un espectáculo que se movió a ritmo de rock, violines, melancolía y política.

Sherpa cerraría el telón mientras muchos jóvenes se marchaban en dirección a la carpa de peñas o la gente que trabajaba al día siguiente se iba marchando de la Colonia de Sacedón. Nos queda el fin de semana, el remate final a esta semana especial y bonita que siempre son las Fiestas de Villaviciosa de Odón.

Texto: Álvaro Díaz

Fotos: María Sánchez Uceda/Redacción