Entrevista a Nathalie Moulergues, pianista villaodonense: «La música transmite vida»

Nathalie Moulergues, parisina de nacimiento pero villaodonense de corazón, lleva toda su vida dedicada a la música. De niña ya sabía que el sonido del piano le acompañaría a lo largo de los años y así ha sido. Una afición que se convirtió en su profesión hace más de dos décadas y que vive cada día con más ilusión. De su carrera, de los beneficios de la música y de su escuela nos habla en esta entrevista.

-Envillaviciosadeodon.es: Nathalie, ¿tu amor por la música nace en tu niñez?

-Nathalie: Sí. Siempre tuve claro que la música era mi futuro, desde niña. Mi madre me transmitió su amor por las notas y yo la sentí como una necesidad. Se pueden liberar muchas frustraciones gracias a ella.

-E: Naciste en París, ¿estudiaste música allí?

-N: Sí, primero en la facultad y después en una escuela superior. Empecé a dar clases de piano en París pero me enamoré de un español y me vine a Villaviciosa a vivir hace ya 30 años.

-E: Y en Madrid seguiste dando clases…

-N: Así es, había una plaza provisional en el conservatorio profesional de Madrid, en la calle Ferraz, y fue mía. Estuve dando clases de piano allí 10 años. Al principio parecía que cumplía con mis objetivos de profesionalidad, encontré alumnos brillantes, buenas condiciones y una garantía de trabajo. Pero poco a poco se me empezó a quedar corto respecto a la libertad de enseñanza. Como su propio nombre indica, conservatorio sólo conserva. En el arte en general cuando no vas hacia adelante, vas hacia atrás. La música y la enseñanza tienen que estar vivas.

-E: Fue entonces cuando decidiste abrir tu propia escuela de música…

-N: Sí. Hace 10 años abrí Alma, escuela de música, en Boadilla del Monte.

-E: ¿Qué tiene tu escuela que no tengan otras?

-N: Los profesores son fantásticos, es casi imposible encontrarlos mejores. Además tenemos un espacio privilegiado, 5 aulas, otra para grupos y un salón de actos que admite clases de danza. La insonorización es increíble, quien toca la batería en una sala no va a oír el canto de al lado, el piano o la guitarra. Y algo que me llena más que nada, los alumnos se sienten como en casa y están felices cada vez que salen de clase. Para nosotros cada niño o adulto que entra en Alma es único.

-E: Música en directo, en la puerta de la escuela, también ofrecéis…

-N: Al menos dos sábados al año salimos a la calle para que nos conozcan. Las pequeñas partituras que los niños van aprendiendo durante sus clases las tocan con profesionales del jazz, les hace una ilusión enorme. Les obliga a darlo todo, les motiva y se sienten muy importantes.

-E: ¿Qué instrumentos enseñáis?

-N: Todos, pero las clases que más se demandan son las de piano, guitarra eléctrica y española, violín, batería, chelo, flauta, ukelele, canto…

-E: ¿Desde qué edad pueden apuntarse los niños a tu escuela?

-N: Desde bebés de 1 a 3 años pueden acudir a música en familia, de 3 a 6 a despertar musical… Pero aquí vienen cada vez más adultos. De niños no han podido aprender a tocar un instrumento y ahora buscan un ratito para hacerlo. Se relajan, el estrés desaparece… El canto también les libera mucho, gracias a él se desahogan y se quedan nuevos.

«La música es una terapia, es salud»

-E: ¿La música aporta muchos beneficios para la salud?

-N: Muchísimos, tanto a los niños como a los adultos, pero sobre todo para los más pequeños es una materia fundamental. Mi escuela, Alma, está basada en una frase de Platón que dice: ‘El alma se educará con la música’. A los niños les aporta un desarrollo completo, de su creatividad, sensibilidad, imaginación y crea conexiones en el cerebro de todo tipo pues tienen que manejar a la vez varios de sus sentidos. Niños con problemas graves de salud, con la música se recuperan antes. Es una terapia, es salud.

-E: ¿Qué instrumento recomiendas para que los niños se inicien en la música?

-N: Todos los instrumentos aportan algo distinto pero el piano es el más equilibrado para aportar un poco de todo. Como base es muy bueno porque le va a dar un abanico de posibilidades: acceso a la polifonía (a tener varios sonidos a la vez en la mano), es percusión y saca toda la pasión que lleva dentro. La batería es también un instrumento de base, muy rítmico y completo.

-E: Este verano, ¿los niños pueden apuntarse a algún taller?

-N: Sí y los adultos también, durante la primera quincena de julio. Con estos talleres intentamos que la gente pruebe la música. Son intensivos, una semana completa, del 1 al 7 y del 7 al 14 de julio, de 10 a 14 horas. Montaremos pequeñas escenas de ‘Sonrisas y lágrimas’, con mucho material para cantar, tocar, bailar, pintar… Se lo van a pasar en grande.

-E: A lo largo de tu carrera, ¿ha habido una evolución de la música y la enseñanza?

-N: La música ha evolucionado más rápido que la enseñanza. Ahora hay poca música en vivo y mucha en lata, desgraciadamente es muy artificial.

-E: Para terminar, ¿qué te transmite a ti la música?

-N: La música transmite vida.