Se pone en marcha en Villaviciosa el Centro Social Autogestionado La Moravilla

Este sábado 14, a partir de las 19:00 horas, se inaugura este local situado en la calle Fuentecilla 17 y «que pretende contribuir a la dinamización social y cultural de Villaviciosa» dicen sus promotores. En dicho acto se presentarán las actividades de la asociación, como la constitución de grupos de consumo, banco de tiempo, talleres, conferencias, salidas culturales o exposiciones, además de ofrecer un refrigerio para los asistentes.

El CSA La Moravilla, cuyo nombre se inspira en la Cueva de la Mora o en iniciativas como el Patio Maravillas, ha partido de varios villaodonenses del Círculo de Podemos pero, nos aclaran, lo hacen en calidad de vecinos y se trata de «un proyecto social totalmente autónomo. Moravilla no es Podemos». Definen a este centro como «un espacio físico de encuentro y debate a cuantos grupos y asociaciones así nos lo soliciten, un lugar abierto, cómodo y agradable donde poder desarrollar múltiples propuestas socioculturales, un recurso al alcance de colectivos o personas menos favorecidas por las instituciones, que deseen expresar sus inquietudes culturales, sociales o políticas».

El Centro Social La Moravilla es autogestionado y también lo son las actividades que en él se realizan: «La financiación viene de nuestras propias aportaciones y de las actividades que tienen tal fin. Con la autogestión nos aseguramos de que ninguna persona o entidad pueda influir en el futuro del CSA», apuntan, explicando que la asociación «La Moravilla» ha ingresado 2.500 euros de donaciones particulares. «No recibimos, ni queremos recibir, ningún tipo de subvención de ninguna institución ni administración, pero aceptamos colaboraciones a título individual de quien solidaria y desinteresadamente quiera echar una mano, dicen.

Su objetuvo es que La Moravilla sea un «espacio para crear, reflexionar, debatir, sonreír, actuar, soñar, disfrutar y, al mismo tiempo, transformar Villaviciosa.  Esperamos que los villaodonenses también lo sientan como suyo, que se acerquen para enredarnos en la construcción de ese otro mundo posible que tanto anhelamos».